“LA RADIO ESTA CUMPLIENDO UN ROL SOCIAL COMO HACE CUARENTA O CINCUENTA AÑOS ATRAS”

ENTREVISTA A FERNANDO SUBIRATS, DIRECTOR DE RADIO RIVADAVIA

 

¿Cómo se dirige una radio en un país en cuarentena?

 

Yo voy todos los días como siempre lo hice, pero se nos dificulta mucho la diaria porque tenemos conductores o columnistas que están saliendo desde sus casas. Por ese lado se complica bastante pero finalmente logramos que los programas salgan. Estamos contando con el 10% del personal porque la gran mayoría, por distintas razones, están trabajando desde sus casas. Acá tenemos el equipo mínimo para poder solucionar muchas cuestiones y eso a veces se hace muy difícil en la programación diaria. No me quiero imaginar lo que deben ser los canales de televisión.

 

¿Cuál fue el impacto que sufrió la radio con el aislamiento social?

 

Referente de la radio de nuestro país, Fernando Subirats formó parte de Continental; Mitre y fue el director de Nacional hasta diciembre de 2019. Actualmente aceptó el desafío de la dirección de AM 630, Rivadavia. Al poco tiempo de asumir logró dar un giro de 180 grados en la programación y devolverle el prestigio de hace años. Para esto convocó a Eduardo Feinmann, Nelson Castro, Fernando Carnota, Fernando Niembro y Oscar González Oro, entre otros. 

 

Si hay algo que vemos como positivo es justamente que se ha elevado el número de oyentes de la radio. Pienso que la gente se cansó de ver todas las series de Netflix, de HBO y de lo que se ofrece en la tele y se puso a escuchar radio. No es casual que en Netflix y otras plataformas aparezcan constantemente series suecas, polacas o rumanas. Ya no saben de dónde sacar series nuevas para seguir enganchándote. La gente ya se cansó un poco y por eso muchos se volcaron a las radios. Desayunan, se toman unos mates o café y se ponen a escucharla. Algo que antes no se hacía tanto, o se hacía en menor medida, ahora es como un ritual diario. Pero no solamente gente grande, también gente joven comenzó a escuchar radio joven.

 

La gente hoy modificó sus horarios ¿Volvemos a las madrugadas de radio?

 

La gente se duerme a cualquier hora. Yo, por ejemplo, vengo a la radio a las 7 de la mañana y mis hijos están despiertos. Recibo mensajes a cualquier hora de la madrugada. El otro día a las 5 un amigo me manda un mensaje en el que me dice: “no sabés qué libro estoy leyendo” y vos decís ¿a esa hora está leyendo un libro? Son cosas que no me sucedieron nunca. La gente no tiene horario, incluso no sabe en qué día está. En nuestras madrugadas teníamos un locutor que simplemente pasaba música. Hoy llaman miles de oyentes re despiertos porque durmieron durante todo el día y te cuentan como llevan el encierro. Nos dicen que somos una compañía. En eso cambio un montón, por suerte. La cantidad de oyentes es enorme.

La gente tiene necesidad de hablar, de ser escuchados…

Totalmente. Por ejemplo, el programa de la tarde del Negro Oro, que antes era normal, con música en el que se dialogaba con distintos columnistas, ahora se transformó en un programa de oyentes por decisión propia. El Negro se dio cuenta de que sacó dos oyentes y de repente llamaron como 500. Además hay un montón de gente queriendo averiguar cosas: cómo pagar un impuesto, a dónde ir a cobrar, cómo hacer determinados trámites.

Creo que se juntaron varias cosas. La gente se encontró que está encerrada en la casa, que tiene que hacer un montón de trámites o que no conoce las modalidades online. Entonces llaman para que alguien les diga como hacer un trámite; se desesperan porque sus nietos y sus hijos están en sus casas y no pueden ir a darles una mano a ellos. Entonces la radio está cumpliendo un rol social como hace cuarenta o cincuenta años atrás. Es como que la radio volvió a entretener, informar y ser una compañía.

Este aislamiento modificó la forma de trabajar en los medios.

 

 

Por Laura Calle Rodríguez

 

¿Cómo se maneja el tema tecnológico para transmitir a distancia?

 

La radio es una simple radio, no es un canal de televisión y, por eso, la tecnología es totalmente diferente. Acá lo que hacés al aire es a través de llamadas telefónicas. Lo que sucede con esta pandemia es que las líneas colapsaron, los celulares, internet entonces las comunicaciones a veces se hacen muy difíciles. Sacar gente al aire es complicado. Si por ejemplo nos conectamos por internet, dependemos de la conexión que cada uno tiene en su casa. Además, muchos de nuestros conductores superan los 60 años. Algunos transmiten desde su casa. Esto implica instalar una consola ahí y explicar como operarla, porque no se le puede enviar un operador a la casa. El conductor debe operarla, arreglarse el micrófono, los auriculares, chequear si sale bien y desde la radio tenemos un técnico capaz de lograr que esa comunicación llegue perfecta y a su vez que se pueda incorporar una llamada de algún oyente y que el conductor desde su casa lo pueda escuchar.

 

 

Pero la radio necesita auspiciantes y el país está en una situación económica complicada ¿Ese es el lado B del Coronavirus para la radio?       

 

Por un lado están los anunciantes que, obviamente, se les complica seguir pautando pero por el otro hay un gran sector: supermercados; aquellos negocios que venden productos en forma electrónica y demás, que les conviene ahora más que nunca publicitar, darse a conocer para vender. Así como hay muchos que se retiran del mercado porque no pueden solventar más a sus empleados, hay otro sector que está a vendiendo muchísimo porque es el momento de salir a vender, más que nada el rubro de supermercados y comercios de alimentos. No es todo tan negativo en ese aspecto. En cuanto a la recaudación, no es la misma que hace dos meses pero no es que se vino todo abajo a nivel comercial. Hay gente que en este momento gana más que antes.

 

Cultura 19 - 04 - 2020

Ddomingo, 19 de abril de 2020