CULTURA 19-10-2020

LOS ARTISTAS TIENEN FAMA DE CREATIVOS PERO LES FALTA ASTUCIA

 

 

Por Juan Pedro Tamburelli.


 

Transcurría el año 1917, la Sociedad de Artistas Independientes se preparaba para su muestra anual, una de las obras que llega era un simple mingitorio, de un participante llamado R. Mutt. La obra nunca fue expuesta al público por decisión del jurado.

Este personaje R. Mutt, no era un bromista, pero sí un ajedrecista, era un seudónimo utilizado por Marcel Duchamp, un artista francés, miembro del jurado que rechazó la participación en el evento. Si… este hombre rechazó su propia obra, y en su propio ajedrez realizó una magnífica jugada a la historia.

“Les arrojé a la cabeza un urinario como provocación y ahora resulta que admiran su belleza estética”. Definitivamente tenía razón Duchamp, en 2004 «La fuente« nombre dado por el autor a este simple objeto fue elegida la obra más influyente del siglo XX.

 

El arte algunas veces nos ayuda a comprender el presente o ciertos momentos que nuestros ojos no ven, el artista tiene la función de ver (y verse) más allá de lo que el resto ve.

En 1913 el compositor Italiano Luigi Russollo teorizó el Arte de los Ruidos, sus obras musicales tomaban de ejemplo los ruidos de la ciudad, una de las obras que se destacan, se llama The Factory (La Fábrica, en inglés) que precisamente es una obra que imita los sonidos de una fábrica. Dicen que los artistas con sus obras interpretan el presente y lo transforma.

  Luego de rescatar estas dos obras, nos deberíamos preguntar ¿qué es el arte? y ¿qué es un artista? Encontraríamos varias definiciones, pero hay una que deja afuera criterios de belleza, estética, utilidad, y una lista larga de etcéteras; el arte es aquello producido por un artista, y un artista es aquel que hace arte.