Cultura 09 - 06 - 2020

PASIONES ARRAIGADAS

Martes, 9 de junio de 2020

 

 

Por: Laura Calle Rodríguez

 

 

Mirada adusta. Aspecto rígido. Voz inquebrantable. Christian Martin es de ese estilo de personas que difícilmente pasen inadvertidas. Periodista de alma, rugbier consagrado, este gigante que nos tenía acostumbrados a sus coberturas deportivas, hoy es un pilar - nunca mejor dicho - de diferentes programas de noticias sobre el Covid 19.

 

Desde el inicio de la pandemia brinda diariamente los números y la situación que se vive en el Reino Unido.

De pronto se volvió una costumbre ver su imagen y analizar su mirada que, sobre todo en las últimas semanas, es una mezcla de tristeza y frustración. Al día de hoy, el Reino Unido suma más de 50.000 muertes y se estima que superará en números incluso a Estados Unidos, a pesar de la diferencia territorial.       

El hombre duro de las noticias, nacido en octubre de 1971, reside en Inglaterra desde el 95. Casado con una docente francesa y padre de dos adolescentes recuerda con cariño a su país de origen. Quizás algo de melancolía pueda invadirlo al mencionar su infancia en el colegio Marín de San Isidro y su eterna y reconocida pasión por el Club Atlético San Isidro (CASI) donde conserva aún muchos de sus amigos.

 

Christian fue el primer jugador de rugby argentino en lograr un contrato, lo que no es poca cosa: “El rugby y la comunicación siempre fueron mi vida. Dividía mi tiempo entre el club y la Universidad del Salvador. Cuando  competíamos a nivel CASI, Seleccionado de Buenos Aires o Seleccionado Argentino nos ofrecían viajar y hacer experiencia en otros países jugando para diferentes clubes. Pasé por Francia y, cuando en 1995 el rugby se convirtió oficialmente profesional, logré ingresar en el club Saracens en Londres. Es por eso que fui el primer jugador argentino profesional de la historia en tener contrato”, recuerda satisfecho. 

 

“Extraño pasar días enteros en el club. Nunca dejé de ser socio del CASI. Incluso hice socia a mi familia. Extraño muchas cosas de Buenos Aires pero la vida del club es probablemente lo que más añoro”. Aclara que ahora su familia está en Inglaterra ya que sus padres fallecieron en 2017 al servicio de, lo que él mismo se encarga de resaltar como el “macabro PAMI” por confiar en el sistema público de salud. Si bien recuerda que aún conserva familia en Mendoza, reconoce que cada vez tiene menos en Buenos Aires y más en su ciudad de residencia actual. “Teníamos pensado viajar en agosto a Buenos Aires. Quiero mostrarle a mis hijos algunos de esos valores y amistad que construí en Argentina y que no se consiguen en todo el mundo”. 

Chris Martin, que nada tiene que ver con su homónimo, famoso vocalista de Coldplay, logró vivir de sus dos pasiones, el periodismo y el deporte. Habla cinco idiomas y eso le permitió cubrir la Premier League, la UEFA Champions League e incluso diferentes Mundiales. Sin embargo, su mayor reconocimiento periodístico llegó cuando debió ser corresponsal para nuestro país en el accidente aéreo que le costó la vida a Emiliano Sala, jugador del Nantes de Francia. En esa tragedia se pudo ver al periodista fuera de los espacios a los que nos tenía acostumbrados: “Soy periodista de calle. Mi trabajo es estar cerca de la situación. En mi club y en mi barrio aprendí lo que es el respeto. Es primordial el respeto por mi trabajo; por la gente que me escucha y tengo la suerte de vivir en un país de vanguardia donde la rigurosidad periodística es fundamental. Me formé acá cuando dejé el Rugby, en la BBC y uso esos valores que aprendí todos los días en mi trabajo”.

MARTIN, DEL RUGBY AL PERIODISMO

 

De esta manera arribó al Reino Unido para jugar profesionalmente cinco años en Inglaterra y en Gales hasta su retiro en el 2000. Era momento de darle espacio a su otra gran pasión: el periodismo. 

“En la primaria ya tenía mi diario. Imprimía cien ejemplares. Trabajaba gratis para el imprentero y lo financiaba con avisos de los negocios del barrio”, afirma orgulloso.    

Martin admira la vida de los ingleses pero no duda en cuestionar la manera en la que se manejó el gobierno con el Covd 19  “En Europa y sobre todo en el Reino Unido hay mucho respeto por la tradición, por la historia. Hay transparencia en muchas cosas pero en esta tragedia nuestro gobierno actuó mal; de manera tardía con demasiado desconocimiento, sobre todo en las primeras semanas Eso acá es imperdonable. No hay excusas por los recursos que tenemos”. 

A pesar de esto cuenta que en Inglaterra el deporte volverá en los próximos días. El fútbol, a partir de la semana del 15 de junio, será de los primeros en regresar: “Es un tema económico porque sino la Premier League tiene que devolver un billón de dólares por contratos de televisión. Obviamente vuelve sin público . Hay mucho dinero en el fútbol y se realizaron dos mil tests en todos los planteles de la Premier League y, ha pesar de que algunos dieron positivos, va a arrancar igual. En el caso del rugby hay menos acceso a esos testeos. El World Rugby dio una serie de recomendaciones para su vuelta”. Entre los cambios para tener en cuenta, se reducirán los scrum y será menor el contacto físico. Seguirá siendo rugby con contacto pero, con estas medidas, las formaciones van a ser mucho más rápidas: en lugar de cinco, serán tres segundos; el scrum no se va a resetear para reducir el contacto en un 40%.. 

Muy triste con el presente mundial pero consciente de su crecimiento personal, Christian Marin ya es un referente de Inglaterra aunque su corazón hace años esté dividido. “Extraño algunas costumbres, la solidaridad, los asados con amigos, ir al Monumental. Argentina tiene mucho de bueno, sobre todo en la gente y es un país con cosas que los británicos darían la vida por tener como el buen tiempo, algo tan simple como ver el sol”, concluye.