ESCRITOS 20-06-2020

SE BUSCA CORAZÓN. EL RESTO ESTÁ ASEGURADO

 

 

Por: Vienna

 

 

Si alguien es para vos, no es necesario insistir. ¿Cuántas veces escuchamos esa frase? Ya Frida desde el más allá nos taladraba con su terrible “Donde no puedas amar, no te detengas”. 

 

No soy de las personas que insisten cuando no logran su objetivo. A lo mejor es porque soy vaga hasta para eso. El tema es que siempre consideré que si no te aman hay que entender, aceptar y seguir el camino. Aunque ahora que lo analizo en profundidad, hace mucho tiempo, por alguna loca razón me empeciné con un pseudo filósofo que casi me doblaba en edad, y que obviamente, tenía su familia armada en la que no había espacio para una joven amante de las letras. Pero, como siempre digo, la vida nos da revancha y, a los pocos meses de nuestro “alejamiento definitivo”, una tarde me llamó, luego de recordar que yo era el amor de su vida y que por eso -jamás lo creí- se había mudado solo.

 

Igual vamos a dejar por ahora esto ya que el “último final" no fue del todo feliz.

Pero volvamos a esa persona que anda por la vida insistiendo y que sueña con un futuro a tu lado. ¿Sólo porque la pasamos bien en una cama consideraste que éramos una pareja perfecta? No sabés ni de dónde vengo y mucho menos hacia dónde quiero ir. Si un hombre no quiere más que sexo nos damos cuenta rápidamente. De todas maneras, siempre les voy a agradecer la deferencia de decirlo o demostrarlo. Ahora, ¿si una mujer sólo te busca para un encuentro sexual significa que es una “minita”, como nos describen despectivamente? Tenemos el mismo derecho, idéntica libertad..Sabemos que por más que nos esforcemos, nunca podremos empardar a los hombres en algunas cuestiones. Y eso que jamás me van a ver alzando la bandera contra el machismo. Sin embargo, me considero más feminista que muchas de las que se autoproclaman: no dejo que me paguen absolutamente nada, jamás pido favores a ningún hombre ni me aprovecho de la gente. Soy autosuficiente y se nota más allá de mi andar. 

 

En fin, soy libre y justamente amo esa libertad de poder elegir y hacer lo que quiera. Tengo que reconocer que de las veces que estuve en pareja, algunas no fueron experiencias para olvidar pero, en ocasiones necesité mi espacio, un lugar de silencio en el cual pensar en mis proyectos; ese rincón que me posibilite soñar despierta. Si todo eso se logra en una relación y alguien me lo asegura, juro que acepto. Pero, voy a ser bastante directa y engreída como para decir (tengo pruebas al respecto) que muchos hombres se enamoraron de mí por mi manera sexual de vivir la vida. Esto, más de una vez hizo replantearme si estaba haciendo lo correcto pero, como siempre fui fiel a mí misma, decidí mantenerlo. Si alguno de ellos fuera mi pareja… ¿amarían verdaderamente eso? 

Ahora, ¿se le debe fidelidad a las personas que no son parte de nuestra vida? Me refiero a aquellos elencos no estables que suelen salir seguido a escena. Y necesito aclarar que las veces que estuve en pareja fui fiel. Siempre. Voy de frente y con la verdad. Así es mi vida. El hecho de estar sola me da la libertad de poder armar planes con diferentes personas, algunos se llevarán a cabo y otros quedarán en el camino. Pero, más de una vez, se me culpó por mi conducta y tuve que alejarme motivada por el miedo a causar daño. ¿De qué fidelidad hablamos?

 

Como toda historia de amor de pañuelo en mano, yo, milagrosamente, había conocido a un chico, de algunos años menos que me había enseñado, casi como por primera vez, que el futuro era más esperanzador que lo vivido y con su manera de ser, simple, auténtica y sin tantas vueltas, me enamoró. Puedo asegurar que vivimos una gran historia,o al menos la más linda que pueda contar hasta el momento.

 

“¿El sexo es mejor con amor o sin amor?”, me preguntan. No soy una especialista en la materia pero es obvio que todo es mejor con amor solo que a veces ese amor no puede o no quiere estar “eternamente” con nosotros y por eso tenemos que elegir la otra opción. 

Además, en el medio de una relación sexual solemos estar enamorados. Al menos, yo.  Sino, ni siquiera existiría esa magia que nos hace disfrutar del momento y querer volver a vernos. 

Siempre estuve en contra del amor y a favor del sexo libre, cuidado pero libre al fin. No tengo complejos con mi cuerpo y aunque esté gorda o muy flaca yo camino, como diría mi amigo, “a paso de diosa”.

Pero el planteo es mucho más amplio. Cuando se levante la cuarentena (si eso sucede) tengo invitaciones de citas en distintos lugares de Argentina, incluso hasta dejé de ser de cabotaje y con los años me posicioné en business. Pero… justo este 2020 se me ocurrió que el amor debe ser parte de mi vida. Es una materia pendiente. Sería tan sencillo elegir entre quienes están disponibles y por alguna extraña razón son 100% leales a mí. Como toda persona extraña, que se sienta orgullosa de ello, necesito esa señal, alguien especial que me haga reír, un intelectual que respete mis ausencias.  

Cuando aparezca o lo reconozca entre tanto disfraz sé que vamos a escribir un capítulo de amor increíble. Mientras tanto, no me juzgues porque alguna vez vos también fuiste el o la  “Vienna” de alguien.