Salud 28-04-2020

SALUD MENTAL Y CONFINAMIENTO

ESTA NUEVA SITUACIÓN IMPLICA LA ADAPTACIÓN DE LAS HABITUALES RUTINAS

Esta nueva situación implica la adaptación de las habituales rutinas, al inicio de la cuarentena pudo haber resultado más fácil armar una rutina en casa y tratar de organizarse para las tareas del hogar, el teletrabajo, los horarios de sueño y de comida, el esparcimiento (lectura, televisión, juegos) y algunos hasta se animaron a la actividad física.

 

Con el correr de los días apareció la desorganización, el desgano y con ello el incremento de la angustia y de la ansiedad. Por tal motivo es importante poder establecer una rutina flexible, una rutina que podamos adaptarla o bien reorganizarla todos los días, porque el ánimo va a ser oscilante. Respetar la cuarentena implica un gran esfuerzo, por lo tanto no es conveniente exigirse más de lo que podemos.

Esta situación inesperada irrumpió en la vida de las personas aislándolos de los afectos y de los grupos de pertenencia, pero hay que tener en cuenta que el aislamiento social es físico, el confinamiento no implica incomunicación, por consiguiente es importante utilizar los medios de comunicación que tenemos a nuestro alcance para mantenernos vinculados. Las redes sociales de apoyo son fundamentales en estos momentos y debemos hacer uso de esta valiosísima herramienta.

 

Estamos frente a una gran adversidad, una adversidad que se presenta como los tiempos actuales de manera global ya que ha afectado al mundo entero. Estamos frente a un enemigo que no podemos ver y del que no conocemos demasiado. Es una amenaza real que genera miedo a contagiarnos o a contagiar, miedo a enfermarnos o a que se enferme un ser querido o cercano.  Por eso es muy importante regular la exposición a la información sobre el tema y tomar en consideración aquello que procede de fuentes científicamente confiables como la información difundida por la OMS y el Ministerio de Salud de la Nación. Eso nos brindará información valedera para protegernos y proteger a los demás.

Este contexto genera incertidumbre, no sabemos cuándo ni de qué modo saldremos del confinamiento, no tenemos plazos, por ende se nos reducen las posibilidades de hacer planes futuros, organizar un proyecto.

 

Dado este escenario es recomendable centrarse en lo que sí podemos hacer y tratar de no pensar en lo que no podemos, para evitar incrementar los sentimientos de frustración.

A esto se suma, en muchos hogares, la falta de recursos económicos, la amenaza de la pérdida de empleo, situaciones que generan efectos perjudiciales en la salud mental.

Como señalé al inicio, la salud mental se ve inevitablemente afectada, en el durante y sin dudas en el después, ya que lo vivido va a modificar nuestros comportamientos y nuestra situación dentro del mercado productivo luego del confinamiento.

El confinamiento nos limita; sentimos la falta de libertad para obrar, y eso genera emociones y sentimientos negativos; miedo, enojo, tristeza, frustración. Y en consecuencia manifestaciones psíquicas como la angustia, la ansiedad, la irritabilidad, el insomnio.

A cada persona le afecta en función de muchos factores individuales y las herramientas de afrontamiento que posee ante una adversidad o una situación nueva a la que tiene que adaptarse. Utilizar los recursos que todos los seres humanos tenemos como el humor, la creatividad, la inteligencia, el aprendizaje adquirido en otras adversidades nos permite resguardar la salud mental.

Por eso es importante buscar ayuda profesional si vemos que la situación nos desborda, si nos damos cuenta que no encontramos el modo de usar los recursos psicológicos que poseemos.

Las obras sociales sindicales, las empresas de servicios de salud privadas y los profesionales en forma particular han establecido modalidades de atención por videoconsulta o telefónicamente. Asimismo hay instituciones que ofrecen asistencia en forma gratuita y la Dirección de Adicciones y Salud Mental del Ministerio de Salud activó teléfonos de escucha gratuita. Estos recursos también son importantes que se utilicen para poder sobrellevar esta situación de la manera más saludable posible.

Por Maria Alejandra Gayoso

En estos tiempos, significantes como pandemia, cuarentena, aislamiento, confinamiento resuenan en la mente y en cada sujeto se traducen en particulares significados.  Quedarnos en casa, a resguardo, protegiendo y preservando la salud física no nos exime de la afectación de la salud mental.

María Alejandra Gayoso es Licenciada en Psicología M.N. 24.785

Diplomada en Gerenciamiento de Sistemas de Salud; Formación de posgrado en Trastornos de Ansiedad y Psicoinmunoendocrinología del Estrés.

Es Secretaria de Cultura de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA)